Anécdota (Karen)

Bueno, hace algunos meses fui a la Cuidad de México con mis padres, necesitábamos material para la papelería, así que decidimos ir porque ahí las cosas son mas baratas.

Cuando llegamos decidimos ir caminando hasta el lugar donde comúnmente comprábamos.

Todo iba bien, y ya casi llegábamos al lugar hasta que un hombre se atravesó y no me dejo pasar, no entendía que estaba pasando, o porque el señor no se apartaba, pero luego de un minuto aproximadamente se quito, en realidad iba a alcanzar a mis padres hasta que recordé que mi celular estaba en el bolso y ahora no llevaba nada.

Pues claro, el señor me lo había robado, tenia la mente en blanco, y mire al chico que estaba sentado a 2 metros de distancia, reía cínicamente.

Decidí recuperar mi celular, así que corrí para alcanzar al señor. Debo comentar que era alto, de unos 35 años. Cuando lo alcance lo único que dije fue «Devuélvame mi teléfono».

Cunado corrí para alcanzarlo no tenia nada en mente, pero cuando lo tenia de frente el miedo y los nervios me abundaban, pero por su parte, se quedo sorprendido, en shock, así que metí mi mano izquierda en su bolsillo.

Habían 5 teléfonos dentro (mas o menos) pero solo tome el mio. Volví a la tienda donde estaban mis padres; pero antes de entrar, le regale una sonrisa cínica al chico que se había reído de lo que ocurrió, al parecer le sorprendió lo que había echo. Al entrar a la tienda lo primero que vi en la cara de mis padres fue intriga, les conté lo que sucedió, y me regañaron.

No había razonado si el tenia un arma, o algo así, solo lo hice.

Desde ahí, estoy acostumbrada a guardar muy bien mi teléfono, y a razonar las cosas antes de hacerlas.

Deja un comentario